
Maestra y Maestro Ocachicualli
En la comunidad de Ocachicualli, el maestro o la maestra es más que un educador, es un guía comprometido con el desarrollo integral de sus alumnos. Reconocido por su responsabilidad, amor y respeto hacia cada uno de ellos, su labor trasciende las aulas para abrazar la diversidad y promover un vínculo sano y equitativo.
Con una convicción profunda en el poder de la escucha y la palabra, este educador dedica tiempo y atención a comprender las necesidades individuales y grupales de sus alumnos. Ofrece retroalimentación constructiva, orientación en la toma de decisiones y promueve un ambiente de igualdad y justicia.
Dentro y fuera del aula, se esfuerza por crear un espacio donde la amabilidad y el respeto sean los pilares, estableciendo límites claros pero comprensivos. Siempre en búsqueda de la excelencia, se mantiene actualizado en conocimientos y habilidades, adaptando estrategias pedagógicas para cada estudiante y velando por su bienestar físico y emocional.
Cada actividad está meticulosamente planeada, considerando las distintas personalidades y dinámicas grupales. Fomenta la creatividad y participación activa de los alumnos en su propio aprendizaje, cultivando la expresión escrita, oral y el amor por la lectura.
Con una actitud propositiva y creativa, este maestro o maestra no solo interactúa con sus alumnos, sino que también cultiva relaciones respetuosas y colaborativas con colegas, padres y madres de familia. Activo en la comunidad escolar, participa en reuniones y actividades culturales, contribuyendo al diálogo y la construcción colectiva. Asimismo, asiste a las reuniones psicopedagógicas y de organización escolar con el objetivo de crear un puente de diálogo con la dirección académica y el departamento psicopedagógico.
El maestro o maestra de Ocachicualli es un faro de inspiración y guía, comprometido con el florecimiento de sus alumnos y el enriquecimiento de la comunidad educativa en su totalidad.

Principios pedagógicos
Centrar la atención en las particularidades de los procesos de aprendizaje de los y las estudiantes.
Establecer límites claros, explícitos y respetuosos.
Implementar y promover ambientes y actividades que aporten positivamente en el desarrollo socioemocional de las infancias.
Incorporar temas de relevancia histórica, social, política y cultural en búsqueda de la promoción del pensamiento crítico.
Escuchar, reconocer y atender las necesidades particulares de cada estudiante.
Implementar y promover ambientes y actividades que aporten positivamente en el desarrollo conductual de las infancias.
Generar actividades que promuevan el autoconocimiento.
Evaluar, reflexionar, reposicionar todas las prácticas docentes con el fin de aprender de ellas.
Crear ambientes y actividades que potencialicen la adquisición de los aprendizajes. No escatimar en el uso de materiales didácticos y educativos para su abordaje.
Trabajar en colaboración para construir un espacio seguro, respetuoso y amoroso con las particularidades de cada estudiante.
Ser creativos/as en las propuestas de trabajo.
Los hombres no se hacen en silencio, sino en la palabra, en el trabajo, en la acción, en la reflexión.
Paulo Freire, Pedagogía del oprimido